Quadmino de Santiago. León-Santiago de Compostela

Amanecemos en León, preparamos los Atv´s y buscamos donde hacerles un cariño a nuestros vehículos, mi Goes 520 MAX sigue demostrándome que es un compañero infatigable, y merece unos pequeños cuidados.

30.11.2010 | 21:00

Ya en Ruta hacia Villafranca del Bierzo, de camino tenemos un montón de pueblos con encanto como Villares del Orbigo, y puntos míticos del Camino de Santiago como El Ganso, lugar  de descanso de los peregrinos donde conocimos a Antonio, un chaval que partió de León ese mismo día, le deseamos suerte y a la ruta.


Las geografía cambia radicalmente, empiezan las cuestas y la niebla, los caminos son mucho más cerrados e inclinados, pero las vistas son espectaculares, calculo una temperatura media de 12-14 grados cuando alcanzamos la Cruz de Ferro, parada obligada para todo peregrino que se aprecie y donde se acostumbra dejar una piedra recogida en el camino, la nuestra tenía dos días viajando con nosotros.


El Quadmino Solidario vuelve a la carga,  en una pista respetablemente inclinada, nos cruzamos con una canadiense que cojeaba visiblemente, le ofrecimos llevarla al próximo alberge, unos 5 kms mas adelante y entre mi poco inglés y su nulo español, acepta encantada, la casualidad quiso que los siguientes 100 metros fuesen una trialera, donde estoy seguro que se acordó mucho del Apóstol, puesto que en el primer cruce, me pidió que siguiéramos por la carretera.


No dudo que tendrá un buen recuerdo de nosotros.


Sobre las 15:00 hs, nos encontrábamos en El Acebo, Primer pueblo del Bierzo en el camino de Santiago, donde nos topamos un grupo de 8 peregrinos, el mayor hasta el momento, ellos retomaban la marcha y nosotros parábamos a comer una horita.


Lugar con mucho encanto y buena comida, donde retomar fuerzas para subir a Villafranca del Bierzo, último tramo del día Sobre las 18:00 cruzábamos Ponferrada, con su impresionante catedral y el Palacio de Gaudí, fotitos y zumbando, porque no que se nos terminaba la luz del día.


A las 19:00 llegábamos a él alberge Ave Fénix de Jesús Arias, Jato para los peregrinos, que en si mismo merece una noticia entera.


Los tres Quadmineros estamos de acuerdo en que es el mejor lugar donde hemos pasado la noche desde que salimos de Madrid, no solo por las instalaciones, si no por el sentimiento que se respira y la historia que tiene.


Antiguo hospital para atender peregrinos, que a su vez se levantó en las ruinas de una construcción romana, fue reconstruido por Jato tras un incendio hace 10 años y transformado en un lugar hecho por y para acoger a quienes hacen el Camino de Santiago, y ahora para los del Quadmino de Santiago.


Nos prepararon una humilde pero abundante cena junto a un argentino que le estaba dando la vuelta a España en bici y un  letonés que tiene cuatro caminos Franceses a sus espaldas. Después de compartir un rato nuestras experiencias nos fuimos a la cama.


Amanece el viernes con sus escasos 4 grados, los Atv´s están escarchados como polos de helado, pero nosotros estamos convencidos de que podemos llegar a Santiago del tirón, y salimos a por ello.


Kilómetro tras kilómetro, aumentan las pendientes, todo es más verde y frondoso los caminos se estrechan y las vistas son espectaculares. El apoyo de OrienTrophy y Ramón Montoya en la programación del GPS y las flechas amarillas que indican el Camino de Santiago nos ayudan a adentrarnos en Lugo,  sin problemas, salvo un cruce que nos saltamos, embelesados con las vistas que nos desvió unos 10 kms, y como preguntando se llega a Roma, Boli habló con un lugareño y en poco tiempo, recuperamos nuestra ruta.


Paramos a comer en El Mesón de Betularia en Biduedo, que sacaron su Honda Fourtrax para hacerse la foto con nosotros.


Buena comida, unas risas, mas fotitos y de vuelta a la ruta.


Con diferencia, esta es la parte más bonita del Quadmino, pero también la más difícil, aunque he aprendido mucho con mis compañeros, sigo arrastrando costumbres de conducción de moto de carretera, ¿Sabéis que pasa si se abusa del freno delantero bajando una trialera?


Esto es lo que sucede.


Mí Goes volvió a demostrar lo duro que es, le dimos la vuelta, dejamos que reposase un rato, giro de llave de contacto y arreando, salvo que rompí un retrovisor, todo en perfecto estado, seguimos a Santiago.


Barro, nieve, puentes, vacas, un camión maniobrando en un hueco imposible, nos entretuvieron pero no nos detuvieron en nuestro afán de llegar hoy.


Cae la noche y nos quedan los últimos interminables 60 kilómetros, seguimos la marcha entre mil caseríos con sus mil cementerios.


Me pregunto,  ¿con tanta tumba, quedara alguien vivo aquí?, y por fin llegamos a las inmediaciones del aeropuerto, que nos llena de ánimo, pues, sabíamos que solo queda menos de una hora. Apretamos los dientes y tiramos, fue entonces cuando alcanzamos el Monte do Gozo, ¡El Quadmino había llegado a Santiago!!


El Sábado a la1:45 de la mañana terminé de redactar esta noticia, pero por problemas de cobertura con internet no la pude publicar, se me saltan las lagrimas por haber podido, junto a Boli y Ángel, hacer realidad este pequeño sueño, gracias a todos los que me han apoyado, en especial a Silvia, mi esposa, que junto a Manolo, mi suegro, han viajado a Santiago a recibirnos, y a mi gran amiga Chus, por su bienvenida, además dedico un fuerte abrazo todos los que nos han seguido a través de mi blog y de quadandjet.com, me habría gustado, tenerles más al día, paro han sido muchas horas de conducción y no siempre he tenido las fuerzas.


El Domingo a las 8:00 de la mañana iniciamos la vuelta.


Muchas gracias y SEGUIREMOS INFORMANDO

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  LOCALIZACIÓN  
Quad&jet.com es un producto de Luike
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de quad&jet.com. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
Otros medios del grupo: Luike | Autofácil | Fórmulamoto Datos Editorial | Política de Privacidad | Aviso legal