Prueba Extrema 1.000 kms Non Stop 

MX Motor Stormy 250 NC 1.000 Kms Non-Stop

Un Stormy 250 NC, nueve pilotos, algo más de veintidós horas y ciento diez litros de gasolina. estas son las cifras de una aventura que tuvo como objetivo llegar a los 1.000 Km sin descanso...¿Quieres saber cómo fue?

02.06.2010 | 15:56

Cuando se plantea una prueba como ésta, sea cuál sea el tipo de vehículo, siempre surge la misma duda: ¿Resistirá? Y más aún con modelos de un sector tan castigado por problemas de fiabilidad como el de los buggies.Así pues, había que hacer algo diferente y para ello propusimos a la marca realizar un desafío de resistencia al Stormy 250 NC en su versión con cárdan (3.499 e- en oferta), rodar sin descanso durante las horas que fueran necesarias para alcanzar los 1.000 km en una unidad, que todo sea dicho, estaba recién sacada de la caja de embalaje.

Lo más sorprendente es que nos dieron el visto bueno sin rechistar, otros quizá hubieran dudado, pero en MX Motor están totalmente convencidos de la fiabilidad de su producto.

LOS PREPARATIVOS.

Había también que elegir una ubicación donde realizar la hazaña y decidimos que Masía Pelarda reunía todos los requisitos para poner a prueba al Stormy y además, con la seguridad que su pista de pruebas, cercana a los 10 km de recorrido, ofrecía multitud de referencias con las que sacar el máximo partido de toda la mecánica.

También elegimos este lugar porque allí se come de lujo, todo sea dicho, sobre todo, el sabor de esa cuajada casera que a más de uno nos tiene enganchados...

Hasta allí nos desplazamos en tiempo récord, teniendo presente también que cuanto más tarde empezáramos antes llegaría la noche.

Por ello fue necesario añadir un par más de focos halógenos en lugar de los intermitentes (seguro que más de uno debería haberlos tenido para adelantar a alguna liebre...) y un silencioso de la marca Turbo Kit desarrollado para la ocasión.

Eran cerca de las cuatro de la tarde cuando dimos comienzo al desafío.

Tras repartir los turnos, comprobar presiones, líquidos y algún que otro tornillo, la mecánica de cuatro tiempos fue puesta en marcha sin descanso, tan sólo los repostajes y las paradas para cambiar de piloto acallarían el eco del, algo estruendoso, escape montado.

LAS PRIMERAS HORAS


Está claro que las prestaciones de este tipo de vehículos son más bien discretas teniendo en cuenta su limitación a 20,4 CV impuesta por ley, lo que evidentemente no permite esperar unas aceleraciones o velocidades fulgurantes.

Aunque también hay que tener en cuenta que el Stormy llegaba sin kilómetros y, por tanto, habría que soltar su motor. Ese fue el encargo durante los primeros compases, rodar, tanto la mecánica como los frenos y demás componentes.

Así empezaron a pasar las horas donde tan sólo hubo que rellenar algo de aceite al motor, quitar los guardabarros delanteros (que cedían ante las vibraciones), cambiar el filtro de aire y añadir combustible a su depósito.

Aquí ya vimos el consumo que se mantendría durante toda la prueba, unos 5 litros por hora, lo que nos sugirió ir a por algo más de gasolina de la que estaba prevista.

También obteníamos los tiempos por vuelta, normalmente entre los 11 y 12 minutos dependiendo del piloto, cifras que iban mejorando cuando el motor empezó a soltarse. Sólo un pequeño susto surgió cuando una piedra bloqueó el cable del acelerador cerca del carburador.

LLEGÓ LA NOCHE

La estrellada noche permitió imágenes como esta donde los focos del Stormy eran también protagonistas.

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El mayor desafío era por supuesto la noche y por ello los pilotos deberíamos estar más atentos ante cualquier contratiempo.

Este surgió por algo esperado. Evidentemente, los cuatro focos gastaban el doble de energía y la batería dijo basta, así que hubo que rehacer la instalación y dejar funcionando sólo una pareja de faros.

También por supuesto, sustituir la batería ya sin carga. Fueron cerca de cuarenta minutos interminables, pero al final el Stormy volvió a rugir como un campeón, eso sí, un poco apagadillo en cuanto a luces...

La temperatura bajaba por debajo de los 8 ºC algo que a sus mandos se notaba, al igual que el ritmo, un poco más tranquilo ya que se pierden las referencias.

La prueba seguía sin mayores problemas, bueno, sólo para una liebre que a última hora de la tarde se cruzó en el camino.illa.

AL AMANECER.

El Stormy llevaba ya a pleno rendimiento poco más de 15 horas y algo más de 600 km, cuando sucedió algo menos esperado, un vuelco sin consecuencias físicas pero que dejó algo tocados los amortiguadores delanteros, los faros y las barras.

Posiblemente, la rueda trasera derecha perdió aire y eso fue el detonante de tener que comprobar la resistencia de la estructura tubular, que sorprendentemente aguantó bien la voltereta.

Tras reparar lo reparable, el camino siguió ya cuando más suelto estaba el motor. Si al principio no pasaba de unos 50-60 km/h de punta, ahora era fácil ver los 81 en su velocímetro digital, unos 74 medidos por nuestro GPS.

Los últimos turnos fueron los más complicados ya que los amortiguadores delanteros no trabajaban, mostrando vibraciones en todo el conjunto que provocaron por ejemplo, que algunos tornillos del depósito se soltaran y además repercutieran en una dirección cada vez más dura.

No obstante, el Stormy resistía como un jabato sin descanso. Poco a poco veíamos que el esfuerzo de todos iba a verse recompensado. Eso era el objetivo, después de tantas horas, litros de gasolina y muchos kilómetros de día y de noche.

NON STOP

En lo que todos estuvimos de acuerdo es que el Stormy ofrece una estabilidad a toda prueba, con una dirección muy precisa que repercute en un comportamiento muy noble.

Quizá le falte potencia, una jaula antivuelco más protectora y un poco más de refinamiento. Pero lo que es indudable es que después de 22 horas llegamos a alcanzar la cifra de 1.000 km que nos habíamos puesto como objetivo.

Si alguien dudaba que no se lograría aquí está la prueba de que no todos son iguales y los que valen están aquí para lo que sea... El Stormy 250 NC es un ganador.


1. Así quedaron los amortiguadores delanteros a partir del vuelco. Aún así acabaron la prueba, eso sí sólo trabajaba ya el muelle.

2. Las vibraciones provocaron perder algunos tornillos de sujección del depósito de combustible.

3. Tras las primeras horas hubo que retirar los guardabarros delanteros debido a que se soltaban.

4. Las rótulas de los bujes delanteros mostraron algún signo de fatiga pero provocados por los daños también del vuelco.

5. La batería tuvo que ser sustiuida en una ocasión y el filtro del aire en dos.


Opiniones de los pilotos

Antonio Nadal. 3 horas A priori un vehículo de estas características no infunde mucha confianza, sin embargo, este me ha sorprendido gratamente, tanto por su manejo como por su fiabilidad. En el puesto de conducción, para mi constitución corporal, la sujeción es muy buena, erguida y cómoda, la amortiguación cumple con creces su objetivo y su gobierno se hace fácil y divertido. Es estrictamente necesario que se haga algo para el apoyo del pie izquierdo, la distribución de los pedales hacen que éste termine algo dolorido.


Manuel Castellanos. 3 horas Buen lugar este de "Masía de Pelarda" para llegar con otra locura quemando gasolina, un día sin dormir, con mucho frío, un viaje de ida madrugador, 1.000 km- y en buggy. Lo que quiero decir, al llegar, lo único bueno era el sitio. Para recomendarlo. Todos estos de las revistas están de la azotea, que idea de hacer 1.000 Km sin parar, todo el circo preparado, arrancamos al mediodía y la locura se contagiaba, en menos de media hora el reto estaba en marcha y cada uno de los pilotos participantes esperaba su turno con impaciencia. Comencé a cumplir mis vueltas y llegué a cubrir 16, 160 km antes de cedérselo al siguiente. Todos fuimos unos locos del evento, regresamos con una sonrisa de oreja a oreja, un buen palizón y un resultado: 1.000 km sin tregua, Stormy 250 NC y un marco incomparable "Masía Pelarda".


David Nadal. 2 horas Por ser uno de los últimos turnos, no puedo opinar sobre algunas de sus características por razones evidentes-, sobre todo amortiguación delantera. Sí me sorprendió que, a pesar de este problema, mantuvo una extraordinaria estabilidad para un Buggy de esta cilindrada. El guiado de la dirección seguía siendo preciso aunque exigente para el conductor, aun así permitía mantener ritmos deportivos sin demasiado esfuerzo. Tras mucho tiempo conduciendo, noté algo de fatiga en las manos, derivada de la falta de amortiguación tras el vuelco. La posición de conducción buena a pesar de mi 1,83 de altura. La potencia adecuada a lo esperado, aunque insuficiente para pilotos muy exigentes. Para ser uno de los pequeños, ha cumplido con nota mis expectativas.


Mario del Olmo. 1 hora Personalmente, la experiencia ha sido una pasada: la organización perfecta, el buggy ha aguantado muy bien incluso más que nosotros que hemos acabado agotados y las suspensiones me han sorprendido mucho. Todos hemos ido a hacer tiempos y a intentar romperlo-pero no lo hemos conseguido. El sitio donde se ha desarrollado la prueba es increíble y muy recomendable. Simplemente perfecto, de no ser por el vuelco-


Francisco Rubio. 3 horas Quitando inconvenientes como el frío, las horas nocturnas de conducción y algún que otro desperfecto de poca importancia, da todo lo que es, un 250 cc con alegría y dinamismo. Rodaba bien y de repente curva a izquierdas viniendo de una recta, el Stormy se desliza como ha hecho durante toda la prueba. Sin embargo, algo no va bien, la rueda trasera derecha, con algo menos de presión, provoca un destalonamiento y se produce un vuelto. Vamos, la típica vuelta de campana. Mientras me dirijo a mi voltereta, pienso, ¿aguantarán las barras?, ¿qué me pasará?... No sólo funciona sino que parece que anda bien.En pocas palabras, sorprendente, fiable y seguro.

Llantas de aluminio de fundición exclusivas de LTD con neumáticos radiales de dibujo pronunciado ACT Carlisle de 26 pulgadas. Diferencial delantero Visco-Lok QE con accionamiento más rápido. Nuevo alternador de 650 W para una mayor potencia.


Moisés Díaz. 2 horas Pensé, al principio, que nos iba a dar un poco más de guerra pero, el Stormy ha cumplido con creces nuestras expectativas. Tan sólo se resistió un poco el cambio del filtro del aire, que por un pequeño defecto en el recambio, no se podía colocar con facilidad. Volvería a repetir la experiencia sin dudarlo.


Eduardo Sanz. 3 horas Todo mi turno fue en horario nocturno y la temperatura reinante era de alrededor de 8°C, por lo que las percepciones en todos los sentidos estaban algo mermadas. La aceleración se me antojó poco escasa para la cilindrada que tiene, las recuperaciones eran lentas y la velocidad punta era de máximo 50 km/h con el efecto "corte" al llegar a ella. Aunque comentando con los compañeros, tras el cambio de filtros, el comportamiento cambió y mucho para alcanzar en otros turnos hasta los 80 km/h, así que tuvimos mala suerte en este caso. En cuanto a la suspensión, trabaja perfectamente.


Javi Millán. 2 horas Creo que fui uno de los primeros en probar hace ya dos o tres años aquel primer Stormy con transmisión por cadena. Aquella vez ya me sorprendió su estabilidad y un motor que por aquel entonces era de los más agradecidos entre los 250 cc. Con esta prueba hemos corroborado la fiabilidad de este siempre agradecido modelo en su tercera evolución. Se ha portado de maravilla, e incluso con desperfectos por el vuelco, ha llegado a la meta. Y eso que le hemos apretado hasta el final...


Carlos Hernández. 3 horasNo es el rey de la aceleración, que digamos, y tampoco alcanza una velocidad de vértigo pero, puesto en su contexto, el Stormy 250 es un buggy de prestaciones razonables. Su punto fuerte es la estabilidad y precisión de la dirección. Su debilidad, un acabado que sencillamente cumple el expediente. Vale la pena hacerle una buena puesta a punto antes de la primera arrancada: revisar anclajes de guardabarros, comprobar el recorrido del cable del acelerador y poner una batería de mayor capacidad.

MX Motor Stormy 250 NC 1.000 Kms Non-Stop

La prueba en números
Vehículo : MX Motor Stormy 250 NC Pinchazos: 1
Precio oferta: 3.499 - con todos los Impuestos incluidos Baterías: 1
Kms al inicio: 0 Aceite motor añadido: 750cc
Kms recorridos: 1.000 Número de horas prueba: 22
Litros de gasolina consumidos: 110 Número de pilotos: 9
Litros a la hora: 5 Longitud circuito Masía Pelarda: 10 kms
Número de filtros aire: 2 Ubicación: La Puebla de Valverde (Teruel)

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